
La revisión de las distintas imágenes que pueblan el imaginario colectivo revelan que las representaciones sociales de la mujer tienen un carácter polimorfo. Dentro de este, destacamos su representación como: símbolo de reproducción y fecundidad, desviación y marginalidad, y como marca de vicios y defectos.
Es complejo, hablar de las representaciones culturales en las sociedades antiguas y aun más, es hacerlo desde de nuestra propia cultura, ya que es difícil reconocer nuestros propios paradigmas culturales, aquellos con los que nos codeamos a diario. Por lo mismo, he elegido una imagen que nos resulta familiar y potente, la que no dejara indiferente a quien la observa, por su color, significado y representación.
La imagen en cuestión, pertenece a una exposición llamada “18 segundos”, organizada por el instituto de la mujer, en colaboración con la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres. En esta exposición el fotógrafo Iván Hidalgo, ha retratado a 18 actrices, comunicadoras, deportistas y personajes de amplio reconocimiento público, recordando el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, la actriz en la imagen es Silvia Abascal.
¿Qué se representa? y ¿cómo se representa la imagen? Son las preguntas que surgen a continuación. Si miramos atención la imagen, nos damos cuenta una vez más, que dentro y fuera de las familias las mujeres son violentadas de múltiples y variadas maneras, sus ojos con lágrimas, irritados y sus pupilas dilatadas muestran la desesperanza que siente esa mujer golpeada, el maquillaje corrido es sinónimo de la falta de preocupación de la sociedad por ellas. Estas mujeres son acosadas sexualmente en el trabajo, en las calles, en las escuelas y universidades, estereotipadas y objetualizadas en la publicidad, explotándolas sexualmente aun en contra de su voluntad, son señaladas como personajes carentes de inteligencia y liderazgo, violentadas sexual, psicológica, física y económicamente, hasta asesinadas en el peor de los casos, estamos hablando de femicidio, la más baja y ruin manifestación existente en contra de la mujer, esto es lo que reflejan implícitamente los golpes y moretones en el rostro y en su cuerpo, su expresión demacrada da una ilusión de pavor frente al agresor, las manchas de sangre que se secan junto, al paso de las horas, apelan al espectador diciendo “Basta de sufrimiento”, por favor, “No soy capaz de aguantar otra golpiza como la de hoy”, su desnudez refleja la inseguridad que sienten cada día de vida, el completo desamparo en el que viven, la posición adoptada por la actriz expresa el clamor por ser protegidas por un ente fuerte y acogedor, sus manos están descuidadas, estropeadas, aparentan el trabajo excesivo al que se le somete durante su existencia, la expresión de sus ojos pide ayuda o más bien, pide que termine pronto el calvario en el que vive, sino existe la posibilidad que llegue alguien que la salve, entonces que toque a su cara la muerte, por siento que esta será más piadosa que la propia vida que tuvo desde su concepción, nacimiento, niñez, adolescencia, adultez y muerte, si hasta está última es indigna, en la mayoría de los casos, las cifras muestran que cada año mueren un considerable número de mujeres por causa de violencia impartida por esposos, novios, parejas, hijos, cuñados por mencionar algunos variados agresores. Las líneas de fondo, en la fotografía son de color rojo, morado, rosado y negras, dan la impresión de cómo, esta representante del género femenino se siente atrapada en un lugar horrible, con temor y agotamiento, las líneas insinúas la sangre de las golpizas de la mujer. La pregunta que surge por consiguiente al observar la imagen es ¿por qué, es golpeada? Porque, acaso hizo algo malo o indebido, ¿Cuál es la razón de tal agresión? Corregir, ejemplificar, intimidar, ¿qué motivos tuve el agresor para hacerlo? Castigar, enseñar, culpar, desquitarse, ¿Quién es el agresor?, el esposo, padre, novio, hijo, algún ex o más bien es la sociedad chilena, que es incapaz de proteger a vuestra ciudadanía. Si nos damos cuenta, no es solo la cultura chilena o latinoamericana, sino la humanidad en su conjunto es la que permite que sigan sucediendo cosas de esta magnitud. Estamos consientes, que hemos dados pasos gigantesco para la erradicación de este mal, el solo hecho de no cerrar los ojos ante tal realidad, promover campañas publicitarias y exponerla en los medio de comunicación escrito, oral y televisivo, las imágenes y distintos testimonios que existen son un punto de partida considerable. Pero por otra parte, sabemos que falta demasiado por hacer para terminar con el sexismo y su violencia. Quizás ese día llegue, cuando las mujeres tengan una igualdad de oportunidades en todos los ámbitos: económicos, laborales y sociales, es evidente que existen diferencias biológicas entre el género femenino y el masculino, pero por qué las mujeres ganan menos que los hombres en una determinada labor, si hacen lo mismo que ellos, porque a estos se le paga más, será acaso porque ellos son simplemente hombres, acaso el género masculino y su aparato reproductor tiene mayores capacidades que el femenino. Llevemos el tema a otra perspectiva, porque la sociedad condena cruelmente a las mujeres que son madres solteras, acaso los hombres no hacen lo mismo, porque a ellos se les acepta con mayor facilidad éste hecho. ¿Es nuestra sociedad machista? y ¿Es nuestra cultura violenta? Estos son algunos de los paradigmas culturales que se desprenden de la fotografía.
La representación, en cuestión tiene como objetivo central, cautivar la atención del espectador y promover en la ciudadanía, de manera individual y colectiva una fuerte conciencia social. Los medios de comunicación, las instituciones sociales, junto al Estado, son responsables de promover los cambios culturales necesarios, para la erradicación de la violencia contra las mujeres. De lo contrarió, seguirán siendo cómplices de este infame crimen.
Por otra parte, la promulgación de la ley de violencia intrafamiliar, salda en parte la deuda histórica que el estado chileno tiene con sus mujeres, no en su totalidad, pero aun así es un paso importante para la igualdad y a la no violencia sexista. De esta manera se comienza a reconstruir la imagen de la figura femenina, de forma más fuerte, capaz de sobreponerse a la adversidad, multifacética y comprometida con la labor que ejerce. Esta es la nueva imagen que se construye lentamente y progresivamente en la sociedad actual y en nuestras pupilas.
Bien es sabido que la humanidad ha vivido dentro del marco de tres grandes paradigmas culturales: La Era Agrícola, Industrial y la del Conocimiento, esta último se caracteriza "universalización de los fenómenos". No podemos decir si este fenómeno social es bueno o malo, hay quienes son partidarios de él y quienes simplemente no les agrada. La “aldea Global”, universaliza el flagelo sexista y abre al mundo el problema, buscando en conjunto una solución, (al menos en teoría).
"Tal y como dicen las escrituras, fue necesario crear a la hembra como compañera del hombre; pero como compañera en la única tarea de la procreación, ya que para el resto el hombre encontrará ayudantes mas válidos en otros hombres, y a ella solo la necesita para ayudarle en la procreación" (Santo Tomás de Aquino). De las posibles citas que puedo tomar, para ilustrar el doloroso proceso histórico que ha seguido la condición de las mujeres, la de Tomás de Aquino resulta ejemplificadora. Viejas estructuras enemigas, condenan a las mujeres a sentirse inferiores, a considerarse objetos de procreación y a acostumbrarse a ser discriminadas. que triste es darse cuenta que hasta la biblia y sus oradores han sido de una condición machista
Ahora la pregunta que surge al finalizar el texto es ¿Qué está dispuesto usted a hacer como lector, para terminar con la violencia sexista?. Se dice que no hay mayor poder en el mundo que la palabra, esperemos que este blog con su "don", pueda generar en cada uno de sus lectores una curiosidad por analizar, comentar y refutar los fenómenos humanos que suceden.
PD: Espero que este ensayo sobre la violencia sexista y la representación de la mujer golpeada haya sido de su agrado.
Desde ya, muchas gracias por sus comentarios
Amor Verdadero