domingo 25 de marzo de 2007

Transantiago, ¿descentralización o segmentación de la ciudadanía “Popular”?


El tema que me convoca en esta oportunidad, tiene que ver con el suceso social que vivimos hoy, con el nuevo sistema de transporte denominado, “Transantiago”. Se que dicho tema a sido utilizado por muchísimos blog y páginas similares, pero yo pretendo dar otra visión de el, más allá de los cambios de recorridos, la falta de frecuencia, la disminución de la contaminación acústica y ambiental. Deseo dar mi hipótesis acerca del nuevo sistema, mencionando algunas aristas que se mezclan con este cambio y que no son de conocimiento popular. Siempre se ha sabido que la economía, la Elit aristocrática (dentro de esta encontramos a la opus dei), la política y los empresarios están detrás de estos grandes cambios sociales y culturales.

Comenzare desglosando el título del artículo, Transantiago, ¿descentralización o segmentación de la ciudadanía “Popular”? Transantiago es el nombre con el cual se denomino a éste sistema de transporte que actualmente se utiliza en nuestro país. Por otra parte, antes de hablar de la “descentralización” que es una teoría a la cual postulan los precursores del sistema, expondré mi postura con respecto a la segmentación, pues bien aquí va, con una visión critica mas no negativa, puedo señalar que como todos ya se habrán dado cuenta, los principales perjudicados con los nuevos cambios de recorridos en el sistema de transporte una vez más esta compuesta por la ciudadanía obrera y las personas de edad, a quienes se les hace complejo por decir de una manera amable el movilizarse por la calles de nuestro querido santiago. Primero, ustedes se preguntaran porque nombro a la clase obrera en primera instancia, esta clase esta compuesta por la mayor parte de los habitantes de santiago, quienes realizan labores de mano de obra en las principales empresas de la capital, resulta a lo menos curioso señalan que dicha clase obrera vive en las periferias de santiago y debe cruzar de un extremo a otro para llegar a su lugar de trabajo, estamos hablamos de la zona poniente a la oriente por mencionar al menos un ejemplo claro y real, ahora la pregunta que cabe formularse es porque esta clase, se centra en la periferia de nuestra capital, y aunque a los partidarios de la derecha política les cueste reconocerlo, este problema tiene una raíz en la distribución de vivienda que se realizo bajo el mandato del gobierno militar, no profundizare mayormente en este hecho, pues NO es el tema del artículo, pero si considero pertinente dejar dudas y cuestionamientos al lector, para que este investiga al respecto y formule su propia postura con relación a estos temas. Siguiendo con la línea de los afectados por el “Transantiago”, sabemos que el adulto mayor posee un proceso psicológico y físico más lento que otras personas, dado por su edad. No les podemos pedir de un día para otro que cambien su manera de movilizarse, entonces ¿estamos en presencia de una descarada discriminación a nuestros adultos mayores? Es mas, este cambio si se hizo, pero ¿por mandato de quien?, ¿acaso el culpable es el poder ejecutivo?, ¿Qué leyes de amarre o más bien intereses personales no le permitieron al ejecutivo postergar el transantiago?, ¿Ricardo Lagos Escobar, heroé o villano? ¿Michelle Bachelet Jeria, víctima o victimaría? Y finalmente, ¿Cuál son los reales intereses del proyecto? Muchas de estas interrogantes solo quedarán como tal.

Ahora usted señor lector, se preguntara que tendrá que ver estos cuestionamientos con mi “Supuesta” tesis de la “Segmentación”, si reflexionamos una vez más, lentamente se comienza a superar el problema que nos aquejo por tantos años, el de la contaminación acústica y ambiental, sin embargo estos son suplidos, por la poca tolerancia y desesperación de la clase popular, pues son ellos, quienes viven en los sectores de vulnerabilidad social y ambiental, las personas que hoy trabajan o estudian en el “buen” extremo de la capital, al tener la oportunidad de trabajar, estudiar y/o convivir en un lugar más cercano a su hogar, de manera instantánea preferirán esta opción, con los jóvenes que inician su vida laboral, sucederá algo muy similar, en vez de trabajar a dos horas de su casa, buscarán una posibilidad que sea a menor costo tiempo. Los padres de estudiantes buscarán establecimientos educaciones cercanos al hogar, sin importar mayormente su calidad académica, infraestructura y docencia. Al igual que los centros de educación superior, los cuales se irán acercando a los nuevos y potenciales consumidores en la periferia de la capital. De esta manera a mediano o largo plazo la vida de la ciudadanía se ira segmentando tanto, con el roce social y la educación, esta es la cruel realidad que me es posible presagiar desde mi asiento frente patriarca del siglo XXI, que lamentable es darse cuenta que a pesar de la enorme segmentación que ya existe en la educación por la LOCE, ésta se ira incrementando de manera gradual con el paso del tiempo. Por otro lado, la sociedad aristocrática y de elit, seguirá viviendo en un ambiente, seguro, limpio y de igualdad social en cuanto a su clase preferencial. Basta con reflexionar sobre su modo de vida, sus casas está lejos de la contaminación cercanas a las alturas – cerros o cordillera- como siento, les protegiera de lo popular, con grandes circuitos de seguridad, cercanas a centros comerciales, con todo tipo de servicio, desde tiendas con vestimenta, muebles, peluquerías, spa, farmacias, centros de salud, clínicas, colegios y universidades por decir algo. Una especie de concepción opus dei, una forma de vida perfecta.

Creo que de alguna manera ya esta clara mi postura, me hubiese gustado profundizar más pero es solo un breve artículo y no un reportaje. Entonces, Transantiago, ¿descentralización o segmentación de la ciudadanía “Popular”? Para mi la descentralización es solo un lobo vestido de oveja, pero ¿que crees tu?

Pd: Próximamente “opus dei” o violencia infantil, aún no decido, si quieren proponer un tema, hay completa libertad de hacerlo.

Gracias por la visita, darse el tiempo de leer y responder.

Amor Verdadero